Aunque aún no se conoce cómo serán las nuevas pruebas de choque que realizará EuroNCAP a partir de 2009, los responsables de dicho organismo sí han hecho público que modificarán de forma importante sus “crash test”, ya que desde su nacimiento en 1997, los dispositivos de seguridad de los automóviles han evolucionado tanto que lograr cinco estrellas –la máxima calificación- es muy sencillo.
Y es que, de los tres parámetros que EuroNCAP evalúa para medir la seguridad de un automóvil –protección para ocupantes, niños y peatones- sólo se tiene en cuenta la protección a los pasajeros en las pruebas de choque frontal y lateral para otorgar la máxima calificación.
La primera de estas pruebas se evalúa sobre 16 puntos –un 40% de la nota final- y consiste en lanzar el vehículo a 64 km/h contra una barrera deformable; mientras que en la de impacto lateral –que puntúa igual- se lanza una barrera deformable a 50 km/h contra la puerta del conductor. Cualquier vehículo que supere estas pruebas con la máxima puntuación obtiene 5 estrellas.
Pero… ¿y el 20% restante de la nota? Depende de si el coche ofrece medidas de seguridad adicionales, como los cinturones con pretensores o el Airbag de pasajero desconectable, que en algunos casos permite optar a las cinco estrellas a modelos que no han obtenido la máxima calificación en las pruebas de choque.
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