CONDUCIR BAJO LOS EFECTOS DE CIERTOS MEDICAMENTOS PUEDE SUPONER UN AUMENTO DEL RIESGO DE SUFRIR UN ACCIDENTE DE TRÁFICO. ALGUNOS FÁRMACOS PUEDEN PROVOCARTE MAREOS, SOMNOLENCIA, BAJADAS DE TENSIÓN, INCLUSO VISIÓN BORROSA… ¿POR QUÉ LA DGT NO HACE NADA?
Cada año se producen entre un 5 y un 10% de accidentes directamente relacionados con el uso –o mejor dicho mal uso- de fármacos, según datos de la propia DGT. Algunos conductores se automedican y no conocen los riesgos que conlleva dicha actitud. “Sólo en Gran Bretaña* se retiran al año 18.000 permisos de conducir por hacerlo bajo los efectos de medicamentos” afirma Alfonso Moreno catedrático de Farmacología Clínica de la UCM –Madrid-. Sueño, mareos, euforia, hipotensión o visión borrosa son algunos de los efectos secundarios que pueden afectar a la conducción. Un dato: enfermedades tan comunes como una rinitis –alergia- pueden reducir la aptitud psicofísica de un conductor hasta en un 42% y el uso de su medicamento –antihistamínicos- puede afectar al control de la velocidad del coche, aumentar el tiempo de reacción, perturbar la visión lateral o dificultar el cálculo de distancias cuando se circula con un vehículo, según la Sociedad Española de alergología. Y, un 76,5% de los conductores afirma no haber recibido advertencias sobre las consecuencias del medicamento administrado y sus efectos sobre la conducción.
¿POR QUÉ NO HACE NADA LA DGT?
A pesar de la preocupación de las autoridades sanitarias, en España no está permitido que los médicos de la Seguridad social impidan y den parte a la Policía de quiénes son los enfermos que están sometidos a una medicación que puede provocar la pérdida del control del coche.De hecho, la propia DGT calcula que está un 10% de los accidentes de tráfico están directamente relacionados con la administración de fármacos. Por tanto, los conductores bajo tratamiento farmacológico deberían conocer si su medicación podría entrañar un aumento del riesgo de accidente, para evitarlo o tomar las precauciones convenientes.
CONSEJOS DE MÉDICO
NUNCA TE AUTOMEDIQUES - Es fundamental que consultes a un facultativo, que te recetará el tratamiento adecuado, advirtiéndote de las contraindicaciones del fármaco. Nunca tomes medicinas por tu cuenta, y si lo haces, lee atentamente el prospecto del medicamento para conocer los efectos secundarios.
FACTORES DE RIESGO – Una mayor edad, el estado de salud –físico y psíquico: fatiga, estrés…- pueden incrementar los efectos “adversos” del fármaco; además, la forma de administrarlo, la toma de varios fármacos a la vez, o la ingestión de alcohol durante el tratamiento son factores de riesgo para la conducción.
NO SON INOFENCISVOS – Los medicamentos tiene efectos secundarios; por ejemplo, algunos antihistamínicos de 1ª generación producen igual o mayor efecto que la existencia de 0,5 a 0,8 gr/alcohol por litro de sangre, valor superior a la tasa permitida. Es importante advertir al médico de que habitualmente conducimos. ¿Y LOS CONDUCTORES DIABÉTICOS?
Se calcula que unos cuatro millones de españoles son diabéticos. Los médicos recomiendan no conducir a los pacientes que no se mediquen. El diabético debería conocer los síntomas y signos de su enfermedad –controlar la glucosa periódicamente, no conducir más de dos horas seguidas, llevar alimentos ricos en hidratos de carbono en el vehículo…-. En caso extremo, un ataque de hipoglucemia puede provocar un coma.